Qué hacer en Madrid con niños pequeños en 2 días tiene una respuesta corta: un día para el centro antiguo, del Ratón Pérez al Templo de Debod, y otro para el Retiro y Madrid Río, con la siesta en medio de los dos. El centro de Madrid es bastante llano, los menores de 4 años no pagan en el metro y los parques grandes quedan a un paseo de los museos. Lo que cansa son las distancias.
Esta ruta está pensada para niños de 2 a 6 años y para ir con carrito. Va en orden, mañana y tarde, con margen para que nadie acabe llorando en la Plaza Mayor (los adultos tampoco).
Qué hacer en Madrid con niños pequeños en 2 días, lo que conviene saber antes
Los horarios. En Madrid se come entre las 14:00 y las 15:30 y se cena a partir de las 21:00. Con niños pequeños es una ventaja: a las 13:00 encuentras mesa en cualquier sitio y a las 20:00 los restaurantes están casi vacíos.
El metro y el carrito. Muchas estaciones del centro tienen ascensor, pero no todas, y alguna lo tiene solo en una boca. Sol, Ópera y Retiro se pueden hacer con carrito; antes de bajar, mira en la web de Metro de Madrid si el ascensor de esa estación funciona. Para dos días, una mochila portabebés en la bolsa os ahorra más de una escalera.
Dónde dormir. Si podéis elegir, mejor cerca del Retiro o de Ópera que en Gran Vía: hay menos ruido de noche y tenéis un parque a cinco minutos para las mañanas en que se despiertan a las siete.
Día 1 por la mañana, del Ratón Pérez a la Plaza Mayor
Empezad en la Puerta del Sol, con la foto en la placa del Kilómetro Cero y la estatua del Oso y el Madroño. A los niños les dura cinco minutos, así que no planifiquéis más.
A dos calles está la Casita Museo del Ratón Pérez, en la calle del Arenal, 8, en el primer piso del edificio. Es pequeña y se ve en media hora, pero para un niño que acaba de perder un diente es probablemente lo mejor del viaje. Hay pases con horario y aforo corto; en fines de semana y puentes conviene reservar. Precio: €.
Bajando por Arenal llegáis al pasadizo de San Ginés, donde está la Chocolatería San Ginés. A media mañana hay cola, pero se mueve rápido. Un consejo de los que solo sirven aquí: pedid una ración de churros para compartir, porque las raciones son grandes y la de porras llena mucho a un niño de 3 años.
La Plaza Mayor queda a cinco minutos. Con niños pequeños sirve para correr un rato bajo los soportales; para sentarse, mejor otro sitio, porque las terrazas son caras. Si llueve, el Mercado de San Miguel está al lado, aunque a mediodía se llena y con carrito cuesta moverse.
Día 1 por la tarde, Palacio Real, Sabatini y el Templo de Debod
Después de comer y de la siesta (en el carrito o en el hotel), caminad hasta la plaza de Oriente. El Palacio Real se puede visitar, pero con menores de 5 años suele bastar con verlo por fuera y bajar a los Jardines de Sabatini, que son de entrada libre y tienen estanque y setos para jugar al escondite.
Si los niños aguantan, el Campo del Moro está justo debajo del palacio. Tiene pavos reales sueltos y caminos de tierra; la entrada es por el paseo de la Virgen del Puerto y en el interior no hay columpios.
El final del día va en el Templo de Debod, en el parque del Cuartel de la Montaña. Es un templo egipcio de verdad, regalado a España en los años sesenta, y al atardecer el reflejo en el agua gusta incluso a los que no saben qué es Egipto. Hay explanada para correr y un mirador hacia la Casa de Campo.
Si os sobra energía, a diez minutos andando por el paseo del Pintor Rosales sale el Teleférico de Madrid, que cruza hasta la Casa de Campo. El viaje dura unos once minutos y las cabinas admiten carrito plegado. Precio: €€. Comprueba en su web los días de apertura, porque fuera de temporada no abre todos los días.
Día 2 por la mañana, el Retiro sin prisas
El Retiro merece una mañana entera. Entrad por la Puerta de Alcalá o por la de Felipe IV si venís del Prado, y id primero al Estanque Grande. Las barcas de remo se alquilan por turnos de unos 45 minutos (€) y a primera hora apenas hay cola. Un niño de 4 años no rema, pero va encantado señalando patos.
Desde el estanque, el Palacio de Cristal queda a diez minutos. Es un invernadero de hierro y vidrio con exposiciones gratuitas, y delante hay un lago con tortugas y patos. Con niños pequeños, el interior se ve en cinco minutos; el exterior da para media hora.
El Retiro tiene varias zonas de juego repartidas, así que no hace falta buscar mucho. Una opción menos conocida es la Biblioteca Eugenio Trías, en la antigua Casa de Fieras, con una sala infantil y cuentos. Si llueve, os salva la mañana.
Los fines de semana, el Teatro de Títeres del Retiro programa funciones al aire libre. Mira la programación del Ayuntamiento antes de ir, porque cambia según la temporada.
Día 2 por la tarde, Madrid Río o el Museo de Ciencias Naturales
Aquí elegís según el tiempo.
Con sol, Madrid Río. El parque sigue el río Manzanares durante kilómetros, es llano y tiene zonas de juego para cada edad. Los toboganes gigantes del Parque de la Arganzuela son gratis y se suben con los padres; con menores de 4 años, mejor la zona de columpios de al lado. En verano hay una playa urbana con chorros de agua. Se llega en metro hasta Pirámides o Legazpi.
Con lluvia o frío, el Museo Nacional de Ciencias Naturales, en la calle José Gutiérrez Abascal. Tiene un esqueleto de diplodocus y una sala de minerales que a los niños les parece un tesoro. Se ve en hora y media. Precio: €.
Otra alternativa para quien viaja con niños de 4 a 6 años es el Museo del Prado en versión exprés. Los menores de 18 no pagan y, si vais a una hora tranquila, en una hora se ven Las Meninas y un par de cuadros con animales sin que nadie se aburra.
Lo que haríamos distinto con un bebé
Con un bebé de menos de un año, el plan cambia poco: lo que pesa es el carrito. El centro antiguo tiene aceras estrechas en la zona de Arenal y Ópera; ir por la calle Mayor es más cómodo. El Retiro y Madrid Río son perfectos para el carrito y para dar el pecho o el biberón en un banco a la sombra.
En otoño e invierno, los días son cortos y a las 18:00 ya es de noche, así que el Templo de Debod al atardecer cuadra a media tarde. En julio y agosto, al revés: no salgáis entre las 14:00 y las 18:00, porque el calor en Madrid es seco y fuerte.
Si buscas sitios sin gastar, en esta lista de planes gratis con niños en Madrid tienes la letra pequeña de cada uno. Si vais a finales de octubre, mira también los planes de Halloween con niños en Madrid por distrito, y en cualquier época de frío, estas ideas de qué hacer con niños en otoño.
Y si dos días en Madrid os saben a poco y queréis que los niños jueguen con otros de su edad, mira cómo conocer familias con niños en Madrid, de la plaza del barrio a la biblioteca, o lee cómo conocer familias nativas cuando viajas con tus hijos.
En Woltica, Familias Viajeras sirve para eso: encontrar una familia de Madrid con niños de la misma edad y quedar con ella en un sitio público, una tarde en el Retiro o un rato en los toboganes de Madrid Río. Puedes crear tu perfil familiar antes del viaje.