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Cómo hacer que los niños hagan amigos en vacaciones, trucos según la edad y el sitio

María José · Actualizado el 12/10/2026

Cómo hacer que los niños hagan amigos en vacaciones depende sobre todo de dos cosas que controlas tú: dónde pasáis las horas en que otros niños están jugando y si tu hijo lleva algo que se pueda compartir. Lo de "ve y dile que si quiere jugar" funciona con unos niños y con otros bloquea. Esto es lo que suele funcionar en la práctica, con niños de distintas edades y en el tipo de vacaciones que hacemos las familias en España.

Cómo hacer que los niños hagan amigos en vacaciones, empezando por la hora

En verano, en casi toda España, los parques y las plazas están vacíos a las cuatro de la tarde y llenos a las ocho. Si llegas a la zona de juegos a mediodía, tu hijo jugará solo. Si llegas cuando ha bajado el sol, encontrará a los niños del pueblo, a los de los apartamentos y a los que también están de vacaciones.

En la playa pasa algo parecido: la primera hora de la mañana y la última de la tarde son las de familias con niños pequeños. En la piscina del hotel o del camping, el rato después de la merienda.

Lo que nadie te cuenta de la edad

Antes de los tres años, los niños no "hacen amigos" como los imaginamos los adultos. Juegan al lado de otro niño, se quitan el cubo, se lo devuelven. Eso ya cuenta. No esperes más y no lo fuerces.

Entre los cuatro y los siete es la edad fácil. Basta un balón o un hoyo en la arena para que se forme un grupo en diez minutos, y al día siguiente se buscan.

A partir de los ocho cuesta más, porque les da vergüenza acercarse a un grupo que ya está hecho. Aquí ayuda mucho que haya una actividad con monitor (un club infantil, una clase de surf, un campamento de día) donde el grupo se forma desde cero y nadie llega tarde. Con preadolescentes, la vía casi siempre es una actividad compartida: un torneo de pimpón, el equipo de vóley playa del camping, la clase de pádel.

Os puedo contar una anécdota personal de este verano, cuando llegamos a conocer a otra familia del hotel donde nos alojamos, porque mi hija, se hizo amiga de otra niña que estaba allí también alojada. Este tipo de situaciones son perfectas para entablar esa primera conversación, hasta al punto de que los padres de la niña y nuestra familia, hemos quedado posteriormente para vernos y comer juntos en una ciudad intermedia entre donde ellos vivían y nosotros.

Los objetos que hacen de puente

Hay juguetes que se usan solos y juguetes que piden compañía. Para vacaciones conviene llevar de los segundos:

Lo que no funciona tan bien son las pantallas. Un niño con la tablet no se queda solo, pero tampoco se acerca nadie.

Tú también tienes que hablar

Los niños pequeños se acercan a otros niños, pero las amistades de vacaciones duran más cuando los padres también conectan. Si tu hijo lleva media hora jugando con otro, saluda a sus padres. Pregunta de dónde son, cuántos días se quedan, si conocen algún sitio bueno para comer con niños. Es lo que permite pasar de "jugaron un rato" a "mañana quedamos en la playa a las diez".

Si estás en el extranjero o en una zona donde se habla otra lengua, los niños se entienden sin idioma mucho antes que los adultos. Deja que lo resuelvan ellos y tú usa gestos, el traductor del móvil o lo que haga falta para ponerte de acuerdo en la hora con los otros padres.

Clubs infantiles, campamentos y actividades organizadas

Muchos hoteles y campings de costa tienen club infantil con monitores, sobre todo en julio y agosto. Pregunta antes de reservar en qué idiomas se hace, para qué edades es y si se puede ir algún día suelto. Algunos ayuntamientos de zonas turísticas organizan también actividades infantiles de verano abiertas a quien esté de paso (talleres en la biblioteca, cine de verano, juegos en la plaza); suele anunciarlo la oficina de turismo o la web municipal.

Una ventaja de estos sitios es que tu hijo coincide cada día con los mismos niños. Cinco días seguidos con el mismo grupo dan para una amistad de verdad, de las que acaban en "¿el año que viene volvéis?".

Si tu hijo es tímido

Hay niños que se pasan los tres primeros días de vacaciones mirando a los demás desde la toalla. No pasa nada. Suelen necesitar observar antes de entrar, y si los empujas se cierran más.

Lo que sí ayuda es acercarte tú con él a un grupo pequeño (dos niños mejor que seis) y quedarte cerca los primeros minutos. También funciona darle un papel: "¿le enseñas a ese niño cómo se hace el castillo con el molde?". Con una tarea, a muchos niños tímidos se les olvida la vergüenza.

Otra idea que va bien con los más vergonzosos es repetir sitio. Si cada tarde vais al mismo rincón de la playa o al mismo banco del parque, el cuarto día los demás niños ya le conocen de vista y el primer paso lo dan ellos. Cambiar de playa cada día es estupendo para conocer la costa, pero malo para hacer amigos.

Y no midas el éxito por el número de amigos. Un solo compañero de juegos durante una semana es un verano estupendo para un niño tímido.

En un puente o un fin de semana

Con dos o tres días no hay tiempo para que se forme un grupo, así que el truco es ir directo a los sitios con niños del lugar: el parque más grande del pueblo a última hora, la plaza mayor un domingo por la mañana, la biblioteca municipal si tiene hora del cuento. En los apartamentos turísticos los niños van y vienen; en la plaza del pueblo están los que viven allí y vuelven cada tarde.

El primer día de vacaciones, deja además que tu hijo elija él a qué niño se acerca. Si lo eliges tú, casi siempre te equivocas.

Seguridad sin agobiar

Que tu hijo haga amigos no significa perderlo de vista. Algunas pautas sencillas:

Acordad un punto de encuentro fijo en la playa o el camping (la caseta del socorrista, la entrada de la piscina). Si tiene edad, que se aprenda tu número de móvil o llévalo escrito en una pulsera. Y cuando la otra familia proponga quedar, hacedlo en un sitio público: la playa, la plaza, una terraza. Las casas y los apartamentos, mejor cuando ya os conozcáis bien.

Tampoco hace falta dar el nombre del colegio, la dirección de casa ni fotos de los niños para mantener una amistad de vacaciones. Con el contacto de los padres es suficiente.

Cuando llega la despedida

Para un niño de seis años, despedirse del amigo de la playa puede ser un drama. Ayuda anticiparlo un par de días antes ("el sábado nos vamos, ¿qué queréis hacer juntos antes?") y darle un cierre: una foto juntos si los padres están de acuerdo, un dibujo de regalo, una concha.

Si las familias habéis conectado, intercambiad un contacto de adultos. Muchas amistades de verano se mantienen con una videollamada de vez en cuando y vuelven a verse al año siguiente en el mismo sitio.

Hay familias que prefieren no dejarlo al azar y llegar al destino con algún contacto hecho. Para eso, en Woltica, Familias Viajeras sirve para conocer familias locales y quedar con ellas fuera de casa, en un parque o una plaza. Aquí se explica cómo conocer familias nativas al viajar con niños, y si te apetece probarlo puedes crear tu cuenta.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad empiezan los niños a hacer amigos en vacaciones?

Antes de los tres años suelen jugar al lado de otros niños más que con ellos. Entre los cuatro y los siete es cuando más fácil hacen amigos, y a partir de los ocho ayuda que haya una actividad organizada.

¿Qué hago si mi hijo es tímido y no se acerca a otros niños?

No lo fuerces. Acércate con él a un grupo pequeño, dale una tarea sencilla que compartir y repetid el mismo sitio cada día para que los demás niños le conozcan de vista.

¿Qué juguetes ayudan a que los niños hagan amigos en la playa?

Los que se comparten: un balón ligero, palas y cubos de sobra, una cometa o una baraja de cartas. Las pantallas, en cambio, aíslan.

¿Cómo mantener la amistad de vacaciones cuando volvemos a casa?

Intercambiad un contacto entre los padres, nunca datos de los niños, y proponed una videollamada de vez en cuando. Muchas familias se reencuentran al año siguiente en el mismo destino.

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