Qué hacer en Sevilla con niños pequeños en 2 días tiene una respuesta bastante sencilla si cuadras la ruta con la siesta: un día para el Parque de María Luisa, la Plaza de España y el Alcázar, y otro para el río, el Acuario, Triana y un parque con un barco pirata enorme en la Cartuja. Todo es llano, casi todo se hace con carrito y los dos días caben a pie con algún trayecto en tranvía o taxi.
Con críos de 0 a 5 años, Sevilla tiene una ventaja: muchos de sus sitios más bonitos son jardines, y un jardín aguanta bien una rabieta. Lo que cuesta es el calor (de mayo a septiembre, olvídate de las horas centrales en la calle) y los horarios de comida, que aquí van tarde: muchas cocinas no abren antes de las 13:30 y la cena empieza sobre las 21:00.
Antes de ir, lo que conviene saber
Seis cosas que ahorran disgustos con niños pequeños en Sevilla:
- Lleva carrito ligero y, si tienes, mochila portabebés. El Barrio de Santa Cruz tiene calles estrechas y adoquín, y ahí la mochila gana.
- Compra la entrada del Real Alcázar por internet con antelación. La cola sin reserva puede ser larga y los niños pequeños no pagan (mira en la web oficial hasta qué edad).
- El tranvía (Metrocentro) une Plaza Nueva, Archivo de Indias, Puerta de Jerez, Prado de San Sebastián y San Bernardo. Con un niño cansado, esas pocas paradas salvan la tarde.
- En verano, las mañanas hasta las 12:00 y las tardes desde las 19:00. Entre medias, siesta en el hotel o un sitio climatizado.
- Muchos parques de Sevilla tienen fuente, pero no siempre funcionan. Lleva agua de casa.
- Los horarios que leas en blogs (también aquí) cambian de un año a otro. Mira la web oficial de cada sitio la semana antes.
Día 1. María Luisa, Plaza de España y los jardines del Alcázar
Mañana en la Plaza de España
Empieza pronto, sobre las 10:00, cuando todavía hay sitio para correr bajo los soportales. La plaza es enorme, plana y de suelo liso, perfecta para el carrito o para que el de 2 años camine a su ritmo. Los bancos de azulejos con las provincias dan para un juego de buscar la vuestra.
En el canal se alquilan barcas de remo por turnos cortos (€). Con niños de 3 o 4 años funciona muy bien: van sentados, ven los puentes desde abajo y tú remas.
El Parque de María Luisa, sin prisa
Cruzas la avenida y estás dentro del parque. No hace falta planificar mucho. Id hacia la Isleta de los Pájaros, un estanque con patos, cisnes y pavos reales que a los niños de 1 a 4 años les tiene un buen rato embobados. Más al sur está la Plaza de América, que en Sevilla llaman la plaza de las palomas, y entre medias el Monte Gurugú, una pequeña colina con cascada y gruta que los mayores de 3 años quieren escalar sí o sí.
En el parque se alquilan coches de pedales familiares (€), de los que caben todos. Con un niño de 4 años es de lo que más se recuerda del viaje.
Si el día sale lluvioso o hace demasiado calor, la Casa de la Ciencia está en la misma Avenida de María Luisa. Su planetario tiene sesiones infantiles para niños a partir de 3 años los fines de semana (€). Las entradas se compran en taquilla el mismo día o se reservan antes, según su web.
Comida y siesta
Después del parque, toca volver al hotel o buscar comida cerca. El tranvía desde Prado de San Sebastián os deja en el centro en pocos minutos. Mi consejo: no intentes encadenar la mañana con el Alcázar sin una siesta en medio. Con niños de 2 años, es la diferencia entre una tarde buena y una tarde de llanto en los jardines.
Tarde en los jardines del Real Alcázar
El palacio, con sus salones y azulejos, interesa poco a un niño de 3 años. Los jardines, mucho. Hay estanques con peces, como el de Mercurio, un órgano que suena con agua y dos laberintos de seto: el grande es para niños que aguantan perderte de vista un par de minutos, así que con los más pequeños es mejor el pequeño, cerca del palacio. Entrada €€ para adultos, y ya sabes que con reserva te ahorras la cola.
Paseo de vuelta por los Jardines de Murillo y Santa Cruz
Al salir, los Jardines de Murillo están pegados a la muralla del Alcázar. Tienen glorietas con bancos de azulejo y fuentes, y se entra desde el Callejón del Agua o la Plaza de Santa Cruz. Buen sitio para merendar antes de entrar en el Barrio de Santa Cruz.
Para terminar, la Catedral y la Giralda desde fuera, en la Plaza Virgen de los Reyes, a última hora. Con niños menores de 5 no compensa el interior; desde la plaza ya se ve la torre entera y suele haber coches de caballos esperando, que para ellos ya es un espectáculo.
Día 2. Acuario, río y Triana
El Acuario de Sevilla a primera hora
El Acuario está en el Muelle de las Delicias, junto al Guadalquivir, y es el mejor plan para niños pequeños de toda la ciudad si solo tienes dos días. El recorrido está adaptado para carritos, climatizado y tiene aparcamiento subterráneo justo debajo. Hay más de 400 especies y un oceanario de nueve metros de profundidad con tiburones y rayas, que es donde los niños se quedan pegados al cristal.
Entrada €€; para niños hay tarifa reducida y a veces packs familiares en la web.
Paseo por el río hasta la Torre del Oro
Desde el Acuario, el paseo junto al río hacia el norte es llano y ancho, ideal para el carrito o para que corran un poco después de una hora dentro. Llegas a la Torre del Oro, y desde su embarcadero salen los barcos turísticos por el Guadalquivir, de una hora aproximadamente (€€). Se ve la propia Torre del Oro y el Puente de Triana desde el agua. Con un niño de menos de 2 años, quizá sea demasiado rato sentado; con 4, suele salir bien.
Comer en el Mercado de Triana
Nada más cruzar el Puente de Triana tienes el Mercado de Triana, en la calle San Jorge, construido sobre el antiguo Castillo de San Jorge. Por la mañana, de lunes a sábado, están abiertos los puestos de fruta, pescado y jamón, que a los niños les encantan mirar. Dentro hay barras para comer algo (€€) con un horario más largo que el de los puestos, salvo domingos y festivos, que cierran antes. Con niños pequeños funciona porque comes sin reserva y cada uno pide lo suyo.
Después, otra siesta, porque la tarde trae el plan que más les gusta.
Tarde en el Parque de los Descubrimientos
Para la tarde del segundo día, el plan que más agradecen los niños pequeños: el Parque de los Descubrimientos, en el Paseo Juan Carlos I, en la Cartuja junto al río. Es gratis, abre a las 11:00 y cierra tarde, y tiene un barco pirata grande, columpios, poleas, grúas de excavadora y zonas de agua y arena que los de 2 y 3 años no quieren dejar. También está el Árbol de los Chupetes, donde desde 2009 los niños cuelgan el chupete cuando lo dejan. Si el vuestro está en ello, puede ser el momento.
Desde Triana se llega en taxi o en autobús, o andando por la orilla si el niño va en carrito (se hace largo para piernas de 3 años). Muy cerca está el Pabellón de la Navegación, con exposición interactiva y una torre mirador de 50 metros (€). A los de 2 años les dura poco; con 4 o 5 le sacan más.
Si os sobra tiempo o cambia el tiempo
Tres alternativas por si algo falla:
- La Alameda de Hércules, al norte del centro, para la última tarde. Tiene una zona de juegos grande, mucho espacio peatonal y terrazas alrededor. Gratis.
- El Parque del Alamillo, en la Isla de la Cartuja, si los niños necesitan correr de verdad. Son 120 hectáreas con zona infantil, gratis y abierto de mañana a noche.
- Isla Mágica, también en la Cartuja, tiene una zona para los más pequeños, pero abre por temporadas. Mira su calendario antes de contar con ella (€€€).
Si vuestro viaje se alarga, hay ideas de planes gratis con niños en Sevilla para todo el día que encajan con un tercer día sin gastar en entradas. Y si os apetece salir de la ciudad, estas escapadas desde Sevilla con niños a menos de dos horas sirven para un tercer o cuarto día. Para quien venga en diciembre, los belenes y las luces cambian mucho la ruta, y lo contamos en la guía del puente de diciembre en Sevilla con niños. Si en cambio os quedáis a vivir aquí, mira cómo empezar a hacer planes de barrio con otras familias en Sevilla.
Qué hacer en Sevilla con niños pequeños en 2 días según su edad
Con un bebé de menos de un año, los dos días funcionan casi igual, pero el Alcázar y el Acuario los disfrutas tú más que él. Aprovecha que todavía duerme en el carrito y estira las mañanas.
Entre 1 y 3 años, el orden importa más que los sitios: un plan gordo por la mañana, siesta y un plan de parque por la tarde. Por eso el Parque de los Descubrimientos va al final del segundo día y no al principio.
Con 4 y 5 años ya puedes meter las barcas, el barco por el río y el laberinto grande del Alcázar sin miedo. Si solo vas a hacer una cosa de pago, que sea el Acuario.
Si viajáis con niños de edades parecidas a las de otra familia de aquí, el viaje cambia: los críos juegan en el parque y vosotros os enteráis de los sitios que no salen en las guías. En Familias Viajeras de Woltica puedes encontrar familias de Sevilla con hijos de edades parecidas y quedar con ellas en un sitio público, como el Parque de María Luisa. Si tienes dudas sobre cómo funciona, tienes explicado cómo conocer familias nativas cuando viajas con niños, y puedes crear tu perfil familiar antes de salir.