Cómo hacer amigas siendo madre después de tener hijos tiene una respuesta corta: buscando a otras madres que estén en la misma etapa que tú, en los sitios por los que ya pasas cada semana, y proponiendo planes muy pequeños. La parte larga es que cada etapa (el bebé, la escuela infantil, el colegio) tiene sus sitios y sus tiempos, y lo que funciona con un recién nacido no sirve cuando tu hijo tiene siete años.
Antes de seguir, una cosa que conviene oír: es normal que tus amistades de antes cambien cuando nace un hijo. Algunas se mantienen, otras se enfrían durante un tiempo y vuelven, y otras se pierden. No dice nada malo de ti ni de ellas. Lo que sí está en tu mano es abrir la puerta a gente nueva que vive lo mismo que tú ahora.
Por qué cuesta tanto hacer amigas después de tener hijos
Hay razones muy prácticas. Tienes menos tiempo libre y, el que tienes, llega a trozos. Los planes de antes (una cena, un café largo, un fin de semana fuera) ya no encajan con siestas y tomas. Y muchas veces te mudas o cambias de barrio justo en estos años, así que pierdes la red cercana.
A eso se suma algo más difícil de explicar. Hablar de cansancio, de dudas o de lo que te cuesta la crianza con alguien que no está en lo mismo puede dejarte con la sensación de que no te entienden. Con otra madre de un bebé de la misma edad, en cambio, la conversación empieza sola.
Con un bebé, los primeros meses
Los primeros meses son, aunque no lo parezca, un buen momento para hacer amigas, porque coincides con otras madres que también tienen tiempo entre semana y ganas de salir de casa.
Los grupos del centro de salud
Muchos centros de salud organizan, a través de la matrona, grupos de posparto, de lactancia o talleres de masaje infantil. Pregunta en tu centro: son gratuitos y juntan a madres con bebés de semanas de diferencia. Si hiciste las clases de preparación al parto, escribe a alguna de las madres del grupo; casi todas estarán deseando que alguien dé el primer paso.
Los grupos de lactancia y crianza
En muchas ciudades hay grupos de apoyo a la lactancia, como los de La Liga de la Leche, y asociaciones de crianza que se reúnen cada semana o cada quince días. No hace falta tener ningún problema con la lactancia para ir. Mucha gente va por la compañía.
La bebeteca de la biblioteca
Muchas bibliotecas municipales tienen bebeteca o sesiones de cuentos para bebés. Son actividades cortas, gratuitas y a la misma hora cada semana, lo que facilita reconocer caras.
Con la escuela infantil y el colegio
Cuando tu hijo empieza la escuela infantil o el colegio, el sitio cambia: ahora es la puerta.
La puerta del cole es el mayor punto de encuentro de madres y padres que existe, pero solo funciona si te quedas. Si llegas justo y te vas corriendo, no conocerás a nadie. Prueba a llegar cinco minutos antes dos días por semana y a quedarte un rato a la salida. Muchas familias cruzan al parque más cercano y allí se alarga la tarde.
Los cumpleaños son la segunda gran ocasión. En los primeros cursos se invita a toda la clase y los padres se quedan, así que es un buen momento para charlar con calma. Y si en algún momento puedes, ofrécete para echar una mano en el AMPA en una actividad concreta. No hace falta comprometerte para todo el curso.
El chat de padres de la clase sirve para organizarse, pero rara vez crea amistad por sí solo. La amistad aparece cuando pasas del chat a un plan con dos o tres familias en persona.
Cómo pasar de conocida a amiga
Este es el paso que más cuesta: tienes varias madres con las que hablas en la puerta o en el parque y ninguna amiga. Lo que suele funcionar:
- Propón algo concreto, con día y hora. "¿Os venís el sábado al parque grande a las once?" funciona mucho mejor que "a ver si quedamos".
- Empieza por planes con niños. Un parque, una biblioteca o un museo pequeño quitan presión: si la conversación no fluye, los niños llenan el rato.
- Repite. La amistad adulta necesita muchas horas compartidas, y con hijos esas horas salen de planes cortos y frecuentes, no de una gran quedada al mes.
- Haz un plan sin niños de vez en cuando. Un café de una hora un día entre semana, o un paseo, cambia el tipo de conversación.
- Acepta que no todas cuajarán. Si después de dos o tres planes no hay química, no pasa nada.
- Si una amiga de antes también tiene hijos, recupérala con planes en familia.
Y un detalle que se olvida: no esperes a sentirte con energía. Con niños pequeños casi nunca te sentirás con energía, y un plan de una hora en el parque cansa menos de lo que parece.
Cuando los hijos crecen
Hacia los ocho o nueve años los niños empiezan a elegir a sus amigos por su cuenta, y las amistades que dependían de que ellos jugaran juntos se resienten. Es el momento de buscar también por tus gustos. Un club de lectura de la biblioteca municipal, un grupo de running del barrio, un coro o una clase de baile para adultos juntan a gente con la que tienes algo en común más allá de los hijos (y muchas de esas personas también son madres).
Lo que suele salir peor en esta etapa es esperar a que la amistad aparezca en el chat de padres, o montar planes demasiado grandes, como una comida de domingo con cuatro familias, que cuesta organizar y casi nunca se repite. Dos familias y una tarde de parque se repiten mucho más.
Si estás en una ciudad nueva
Si además te has mudado, todo lo anterior vale, pero conviene ir más rápido y más a propósito. Empadrónate cuanto antes, porque te hace falta para la escuela infantil, el colegio y muchas actividades municipales. Elige un parque y ve siempre a la misma hora. Apúntate a una actividad semanal con tu hijo, aunque sea sencilla, porque la repetición es lo que hace que la gente te reconozca. Y pregunta en el centro de salud y en la biblioteca qué hay para familias en tu barrio.
Si eres tímida o te cuesta dar el primer paso
No hace falta ser la más simpática del parque. Sirven frases muy simples: preguntar la edad del niño, comentar algo del juego en el que están los dos, pedir una recomendación ("¿sabes de alguna escuela de música por aquí?"). A la mayoría de las madres les alivia que alguien empiece la conversación.
Otra opción es apoyarte en tu hijo. Si dos niños juegan juntos un par de veces, es natural decir "parece que se llevan bien, ¿quedamos otro día aquí?". El plan lo has propuesto por ellos, y eso quita mucho apuro.
Si te cuesta coincidir con otras madres, en Woltica puedes ver familias con niños de tu zona desde la pestaña Mi Ciudad y proponer un plan en un sitio público, nunca en casa. Aquí explicamos cómo funciona Mi Ciudad para hacer planes con familias de tu zona, y si te apetece probar, puedes crear tu cuenta en Woltica.