Familias viajeras / turismo auténtico

Qué hacer en Palma de Mallorca con niños pequeños entre parques, playa y siesta

Equipo Woltica · Actualizado el 16/10/2026

Qué hacer en Palma de Mallorca con niños pequeños tiene una respuesta corta: parques con sombra, una playa urbana de agua tranquila y un solo plan grande al día. Con críos de 1 a 5 años, Palma se disfruta más a pie y a ritmo de siesta que con la lista de monumentos en la mano. Si tenéis tres o cuatro días, combinad el Parc de la Mar, el Parc de sa Riera, una mañana de playa en Can Pere Antoni o en Ciutat Jardí, el castillo de Bellver un domingo y, si llueve o aprieta el calor, el Palma Aquarium.

Todo lo demás son matices: qué sitio va mejor con carrito, cuál pide coche o bus, cuándo sale más barato y qué conviene dejar para cuando sean mayores.

Qué hacer en Palma de Mallorca con niños pequeños si solo tenéis un día

Empezad abajo, en el Parc de la Mar, el parque que hay a los pies de la catedral, junto al lago. Tiene césped, bastante sombra y una zona infantil con un tobogán gigante que suele ser lo primero que ven los niños al llegar. En el lago flota desde 2025 una escultura de un dragón, el Drac de na Coca, que funciona muy bien como excusa para que un niño de 3 años camine sin protestar. Hay un aparcamiento subterráneo de pago muy cerca, por si venís en coche.

Desde ahí, subid a los jardines de S'Hort del Rei, con su estanque y sus cisnes, y luego id hacia el centro. Ojo con un detalle: las escalinatas de la Costa de la Seu no son para carrito, así que con un bebé dormido es mejor rodear por el paseo.

En la Plaça de Cort, la del ayuntamiento, proponedles un juego de buscar: en la fachada hay un dragón y un caracol escondidos, y delante está el olivo de Cort, con un tronco tan retorcido que cada niño ve en él un animal distinto. Si os sobra energía, el Mercat de l'Olivar queda a un paseo y es buen sitio para comprar fruta o tomar algo sentados.

Para comer, mejor pronto. Los restaurantes del centro se llenan de turistas a mediodía y con un niño cansado no compensa esperar mesa.

En nuestro caso, nosotros, que fuimos a visitar a una familia amigos nuestros desde hace mucho tiempo y que viven allí todo el año, nos llevaron a varios lugares muy desconocidos en general

Por la tarde, acabad en el Parc de ses Estacions, junto a la Plaça d'Espanya. Tiene dos zonas de juego, una grande y otra pequeña pensada para los más pequeños, y queda al lado de la estación de tren y metro y de las paradas de autobús, así que es un final cómodo si dormís fuera del centro.

Los parques donde un niño de 2 años se lo pasa mejor

Si tuviera que quedarme con uno, sería el Parc de sa Riera. Es el parque urbano más grande de Palma (más de 120.000 metros cuadrados) y su zona infantil reproduce el castillo de Bellver en grande, con toboganes, columpios, plataformas para trepar y suelo de caucho. Los caminos son aptos para carrito. Tiene cuatro entradas (Camí de Jesús, Salvador Dalí, Andreu Torrens y Sínia d'en Gil) y los autobuses 16, 19 y 33 paran en General Riera, cerca de una de ellas. Hay bar con aseos. En horario de invierno (desde el último domingo de octubre) abre de 8:00 a 20:00 según la última información publicada, pero conviene confirmarlo antes de ir.

Para niños muy pequeños hay tres parques que encajan en un día normal:

Playas de Palma para ir con niños pequeños

Las dos que mejor funcionan sin coche son urbanas y de arena fina.

Can Pere Antoni

Está a unos 2 kilómetros al este del casco antiguo, junto al paseo marítimo, camino de Portixol. Se puede llegar andando desde la catedral en unos 25 o 30 minutos con carrito (el paseo es llano). La entrada al agua es gradual, tiene duchas y aseos públicos, y hay chiringuitos y restaurantes a lo largo del paseo. La sombra natural es poca: sombrilla propia o alquilada en los extremos de la playa.

Ciutat Jardí

Más lejos, a unos 5 kilómetros del centro, pero para bebés que empiezan a andar es la mejor de las dos. Los rompeolas frenan el oleaje y el agua se mantiene poco profunda durante un buen tramo. En temporada tiene socorristas, aseos, duchas, tumbonas y quiosco, y es accesible, con pasarela hasta el agua. Aquí tampoco hay casi sombra natural. Antes de ir en bus, mirad las líneas actuales en la web de la EMT de Palma, porque cambian según la temporada.

El castillo de Bellver, mejor en domingo

El castillo de Bellver es una fortaleza circular del siglo XIV en lo alto de un bosque, con vistas a toda la bahía. A un niño de 4 años le encanta dar la vuelta a los muros; a uno de 2, lo que más le gustará es el bosque. Abre de martes a domingo (los lunes cierra) y los domingos la entrada es gratuita, aunque ese día cierra antes, a las 15:00 según la información más reciente que hemos encontrado.

Cómo subir es lo que más hay que pensar. A pie desde la Plaça Gomila son unos 463 escalones, imposible con carrito y duro en verano. Los autobuses urbanos 4, 20 y 46 os dejan abajo, no en la puerta. El bus turístico os deja casi delante, y en coche o taxi son unos 10 minutos desde el centro, con aparcamiento de pago junto al castillo. Con niños pequeños, subid en coche o en el bus turístico y bajad andando por el bosque si los niños están con fuerzas.

Palma Aquarium o tren de Sóller

Son los dos planes grandes que más se repiten, y con niños menores de 5 años yo elegiría el acuario.

El Palma Aquarium está en Can Pastilla (calle Manuela de los Herreros i Sorà, 21), a unos 10 kilómetros del centro y a unos 500 metros de la Playa de Palma. Calculad entre dos horas y media y cuatro horas. Los pasillos son amplios y con rampas, así que el carrito no estorba. Lo que más les engancha a los pequeños es la piscina de la zona mediterránea, donde pueden tocar estrellas de mar y peces planos, y hay una sala de juegos interior y una zona infantil al aire libre. Un aviso: los túneles más profundos tienen poca luz y a algunos niños muy pequeños les imponen. Es el plan más caro de la lista (€€€); mirad precios y horarios en su web, porque cambian según la temporada.

El tren de Sóller sale de la estación de la calle Eusebi Estada, junto a la Plaça d'Espanya, y tarda unos 55 minutos. Es un tren de madera precioso y el paisaje merece la pena, pero con un niño de 2 años una hora de ida y otra de vuelta sentado se hace larga, y el billete no es barato (€€€). Dejadlo para cuando aguanten el trayecto mirando por la ventana.

Tengo que decir que nos quedamos con muchas ganas de probar el tren, que nos lo han recomendado por todas las personas de Palma que hemos hablado, pero ya nos quedamos tiempo.

Si llueve o hace demasiado calor

Palma tiene pocos días de lluvia, pero los hay, sobre todo en otoño. El acuario es el plan a cubierto más evidente. Otra opción en el centro es CaixaForum Palma, en el antiguo Gran Hotel, que suele programar exposiciones pensadas para público infantil; mirad qué hay ese mes antes de ir.

Con calor, invertid el día. Playa o parque a primera hora, siesta en el hotel o el piso entre las dos y las cinco, y centro histórico por la tarde, cuando las calles estrechas ya dan sombra.

Moverse por Palma con carrito

El centro es llano en su mayor parte y el paseo marítimo está pensado para pasear, así que un carrito ligero basta. Las cuestas aparecen en la zona de la catedral y en Bellver. Si vais a usar mucho el bus, llevad el carrito plegable, porque en hora punta los autobuses van llenos.

Si viajáis desde la península con un bebé, el vuelo suele ser corto, pero el equipaje de mano da más guerra de lo que parece; aquí tenéis qué llevar en el equipaje de mano si vuelas con tu bebé por primera vez.

Cuando los niños hacen amigos en el parque

En los columpios del Parc de sa Riera o del Parc de ses Estacions los niños se mezclan solos con los de la isla, y a veces es lo que mejor recuerdan del viaje. Si queréis darles un empujón, tenemos ideas sobre cómo hacer que los niños hagan amigos en vacaciones según la edad y el sitio.

En Woltica, el círculo Familias Viajeras sirve para contactar con familias que viven en la ciudad que visitáis y quedar con ellas en un sitio público, como un parque o el paseo de Can Pere Antoni (nunca en casa). Si tenéis dudas, aquí se explica cómo conocer familias nativas al viajar con niños. Para esa primera quedada, mejor un parque con columpios a media mañana, porque los niños rompen el hielo antes que los adultos.

Preguntas frecuentes

¿Qué playa de Palma es mejor para bebés?

Ciutat Jardí, porque los rompeolas frenan el oleaje y el agua cubre poco durante un buen tramo. Can Pere Antoni queda más cerca del centro, a unos 2 kilómetros de la catedral por el paseo marítimo, y también tiene entrada gradual. En las dos hay poca sombra natural.

¿Se puede subir al castillo de Bellver con carrito?

Andando desde la Plaça Gomila no, porque son unos 463 escalones. Con carrito conviene subir en coche o taxi (hay aparcamiento de pago junto al castillo) o en el bus turístico, que deja casi en la puerta. Los lunes está cerrado y los domingos la entrada es gratis.

¿Merece la pena el Palma Aquarium con niños de 2 o 3 años?

Sí, sobre todo un día de lluvia o de mucho calor. Los pasillos son amplios y con rampas, hay una piscina para tocar estrellas de mar y una sala de juegos. Los túneles más oscuros pueden impresionar a los más pequeños y la visita lleva entre dos horas y media y cuatro horas.

¿Qué parque infantil de Palma es mejor para niños pequeños?

El Parc de sa Riera, con una zona de juegos que imita el castillo de Bellver, suelo de caucho y caminos aptos para carrito. En el centro, el Parc de la Mar tiene sombra y un tobogán grande, y el Parc de ses Estacions tiene una zona separada para los más pequeños.

¿Es buena idea el tren de Sóller con un niño de 2 años?

Depende de cuánto aguante sentado. El trayecto desde la Plaça d'Espanya dura unos 55 minutos por sentido y el billete es caro, así que con niños muy pequeños suele compensar más dejarlo para cuando sean algo mayores.

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